29 febrero 2008

DIEZ FRASES FUTBOLERAS (PARTE 1)

Una nueva sección, " DIEZ FRASES FUTBOLERAS". No sólo para pensarlo, sino para reflexionar la vida misma. Para no caer en el fácil clishé "Vos sólo hablas de fútbol, flaco". Porque este hermoso deporte, es un canal incesante de ideas y sentimientos. Ni lo dudemos.

_ "No creo en los momentos, creo en lo que siento" (César Luis Menotti).

_ "Para ser hombre, hay que poner el hombro" (Herminio Masantonio).

_ " Las obligaciones hay que cumplirlas, sino no se puede avanzar" (Juan José Pizzuti).

_ " Soy millonario en amigos" (Adolfo Pedernera).

_ "Portarse bien en la vida es negocio" (Ernesto Duchini).

_ "En el fútbol, la relación instrumental con el cuerpo es una característica de las clases populares" (Pierre Bourdier, sociólogo francés).

_ " Lo único que detiene la caída del pelo es el suelo" (Pedro Barrios).

_ " En el fútbol hay mucha pasión pero faltan ideas" (Juan Pablo Sorín).

_" El fútbol actual está integrado por artistas (jugadores), gángsters (funcionarios del fútbol) y vámpiros (los que quieren hacer negocio con él) (Osvaldo Soriano).

_ " El orden sirve para recuperar la pelota, cuando se la tiene hay que rotar" (Esteban Cambiasso).

25 febrero 2008

HOUSEMAN: "SI NO GANÁBAMOS EL MUNDIAL, CREO QUE ÍBAMOS AL PAREDÓN"

Las marcas del alcohol en exceso y la vida poco profesional. El desenfado dentro de la cancha y la magia para jugar. Los errores del pasado y la temprana despedida del fútbol. El amor de pertenencia a su querido Excursionistas y al glorioso Globito.








Las "macanas" del Loco. La alegría del Loco. Todo eso está en René Orlando Houseman, uno de los más grandes jugadores del fútbol argentino y acaso el mejor en su puesto, el extinto wing derecho. Tal vez, como una huella indeleble de su personalidad y de su pasado. Pero vale aclarar, René ha gambeteado su flagelo desde hace años y puede recordar, seguramente con algún granito de nostalgia, toda su vida ligada al fútbol. Con René se puede hablar de dos cosas: del fútbol y de la vida, aunque si lo pensamos un poquito, jugar al fútbol es una forma del vivir. Como dijo Menotti: "El fútbol nunca desaparecerá porque tiene fuertes raíces formativas en el hombre". Y el Loco nunca será ignorado por la estela de magia impregnada en la memoria colectiva futbolera. Su carrera y el Mundial ´78 fueron los ejes, pero las directrices dispararon para todos lados. Quien escribe y su amigo Gabriel Erdman, profesor de Historia y amante del fútbol, trataron de descubrir un poco a este personaje. A este gran jugador. Y a este loco auténtico. Que se anima a decir algo muy fuerte en referencia al mundial ´78. Fuerte como doloroso.

















ENTREVISTADORES: René, somos amantes del fútbol argentino, tal vez un poco nostálgicos, pero ¿qué pasó con los wines?








Houseman: Los mataron...








ENT: ¿Quién los mató?








H: Todos sabemos ya....








ENT: ¿El indefendible?








H: No... buena gente...pero mató los wines ¿viste? Más que nada con los carrileros, esa gilada. Ya los wines, prácticamente no existen, tienen que bajar a marcar. Antes no, te decían: " Vos hasta la mitad de cancha tenés que bajar y después, para arriba, inventá, hacé lo que quieras". Ahora no.















ENT: Ahora los quieren revivir y están para otra cosa...















H: Claro. Wines, wines... muy pocos. Orteguita estaba de wing y hoy está de volante ofensivo, no entiendo cómo es eso.















ENT: ¿Cuál es el jugador que más se pareció a Houseman?















H: Orteguita cuando jugaba de wing. Cuando empezó a volantear, mató al wing. Tirado a la derecha era otra cosa. Mucha inventiva, mucha capacidad de desborde.















ENT: Yendo al tema selección, René. ¿Cómo era el contraste entre el equipo del `74 y el del ´78? Siempre se habla de que hubo falta de organización en el `74, ¿tan así fue?















H: Más que nada fue la selección "Deportivo Yo". Fue mostrarse para quedarse en Europa, todos querían salvarse. Yo fui a jugar fútbol. Yo, yo. Fui a defender a la Argentina. No te digo el equipo completo que quizo quedarse allá. Algunos, que no te voy a decir los nombres, por supuesto.















ENT: Y el famoso partido contra Holanda, el del 4 a 0, ¿fue tan así que no la veíamos?















H: Nosotros habíamos jugado en Holanda antes del mundial. Nos ganaron 4 a 1.















ENT: ¿Vos jugaste de 11 ese partido?















H: No. Yo tenía la camiseta número 11. Entré en el segundo tiempo. Cuando llegamos al estadio, ellos ya estaban calentando, dos horas antes, mirá lo que te digo!!. Nada de patear, sino que zum, zum, zum, volaban, no paraban. Impresionante!! Cuando entramos a la cancha a reconocer el campo por la escalera mecánica, al rato bajan ellos y me acuerdo como si fuera hoy, Víctor Rodríguez nos dice: "mirénles las caras, están temblando, tienen un cagazo". Cuatro nos hicieron!! Y eso que se cansaron un poquito... o descansaron, porque sino era para que nos hagan veinte!! Fácil, fácil.















ENT: ¿Era un problema físico, de organización, no había un equipo titular?















H: No se sabía quién jugaba.















ENT: Babington contó que llegó una semana antes del mundial y fue titular.















H: Claro.















ENT: Y en cuanto a Menotti, ¿cuáles son los cambios más importantes que él introduce teniendo en cuenta que vos estuvistes en las dos etapas?















H: Yo no noté nada porque ya lo conocía de Huracán.















ENT: ¿Era el mismo Menotti de Huracán o con cambios?















H: No, no. Igual. A mí lo que me decía Menotti siempre era:" Nene, usted no baje más de la mitad, que se encargue de correr el 8 o el 4". Ahí me daba más capacidad física a mí, más para inventar y esa era la libertad que me daba.














ENT: Jugaste después la serie internacional, ¿te acordás? ¿Eso fue importante? Porque se decía que Argentina no competía con los europeos.














H: A pesar de que yo estaba suspendido por Huracán y no podía integrar la selección, jugué, aunque de los siete creo que jugué tres. El flaco tenía una manera de jugar que uno lo aceptaba porque llenaba.














ENT: ¿Pero qué te decía?














H: A mí lo que me decía era: "usted nene, entre, encare e invente". Nada más. No me baje de acá hasta acá. Si se va el 3, que lo agarre el 8 o lo cierre el 4. Usted no".














ENT: ¿Y el entrenamiento físico?














H: El finado Pizarotti, que en paz descanse, era un nazi, nos mataba. Nosotros fuimos a Mar del Plata, a la Villa Marista, Bertoni tenía como 20 kilos de más, yo también estaba medio gordito y nos pusieron en la mesa de los gordos. Bertoni, Galván, Larrosa... Nos cargaban todos. "Bertoni, largá las pastas"o "Bertoni entregá al postre".














ENT: ¿Qué difencias futbolísticas encostraste ente la selección del `74 y la del `78?














H: La del `74 fue lleno de figuras y como te dije antes, jugaron para quedarse en Europa. En cambio acá fue hambre, en el mundial `78. Aparte para mí fue muy feo volver de la Villa Marista a Buenos Aires y ver mi casa destruida, derrumbada por los militares. Yo no sabía nada. Me puse como loco, me puse a llorar. Sentimentalismo, más que nada. No sabía dónde estaban los amigos que dejé cuando yo me había ido para la Villa Marista. En 20 días borraron todo los milicos. Yo ya tenía la casa allá en Monroe, a una cuadra de la villa. Cuando volví y vi todo escombros, se me caían las lágrimas. Cada vez que me acuerdo, me pongo loco. Me acordaba de todo.












ENT: Vos te criaste en una villa.












H: Claro, claro.












ENT: ¿Es verdad que una vez el Flaco Menotti te fue a buscar a la villa y vos estabas sentado una piedra viendo un picado y él te dice: "Qué hace acá sentado" y vos le contestaste: "Qué quiere, si acá soy suplente"?












H: Ja, ja. "Acá soy suplente porque el que está jugando es mejor que yo".












ENT: ¿Y qué decía el Flaco?












H: Un cago de risa. Tenía cada salida el Flaco.












ENT: Vos hablaste de los militares. ¿Qué les decís a aquellos que sostienen que el mundial ´78 estuvo arreglado?












H: Yo no vi que Videla tire un centro, Massera cabecee o Agosti patee un penal. Yo vi que a los 7 minutos Muñante tiró un tiro en el poste.












ENT: ¿No viste nada en ese partido con Perú? ¿Jugadores peruanos peleándose o desganados?












H: No, al contrario. Pasa que si Argentina le tenía que hacer 12 goles, le hacía 12 goles ese día.












ENT: Hay gente que critica que se haya jugado después de Brasil pero eso era reglamentario.












H: Claro, sí. Brasil jugó con Polonia, a las cuatro de la tarde.












ENT: Que ganó Brasil 3 a 1.












H: Claro. Nosotros íbamos en el micro, viendo el partido: "Ay mamá!! Sacános de acá. ¿Dónde nos metimos?" No sabés lo que era.












ENT: ¿Qué hubiese pasado si Argentina no era campeón? ¿Te hiciste esa pregunta?












H: Nunca. Pero, buena para contestar también. "¿Si Argentina no era campeón? Creo que estamos en un paredón".












ENT: ¿Pero ustedes sabían lo que estaba pasando?












H: Yo personalmente, no. Te digo si alguien sabía, te miento. Si sabía, no hubiese jugado.












ENT: ¿Lo hubieses denunciado públicamente?












H: No sé si tendría ese coraje o valor. No te diría ni que sí ni que no. Hubiera hecho lo mismo que Carrascosa.












ENT: Sin embargo Carrascosa dice que se retiró pero no por el motivo político.












H: Yo no sé porqué se retiró.












ENT: ¿No sabés?












H: No. Tampoco le voy a preguntar.












ENT: Él dice que estaba cansado de pelear los premios, la mujer estaba embarazada, quería estar con la familia, etc.












H: Sí. El lobo estaba en todos lados. Puede ser.












ENT: Es la pregunta esta cuestión del Proceso. Por lo general, lo que uno escucha de los jugadores es que estaban tan metidos en la concentración que... Ardiles creo que lo dice.












H: Es verdad.












ENT: ¿En qué momento, antes o después del mundial, vos te diste cuenta de que podían ganarlo?












H: Cuando fuimos a Rosario. Por el clima mismo, que era otra cosa allá, muy diferente. Llegar al estadio de Central, ver la gente la cantidad impresionante que era. En River había más gente que en Central pero está alejado por esa mierda de la pista esa. Allá es como la cancha de Boca, tenés toda la gente encima. Eso a mí me motivaba mucho. Lo mismo la serie cuando entré a jugar para Argentina en la cancha de Boca.












ENT: En esa serie debutó Diego. ¿Vos jugaste ese día?












H: Claro. ¿Quién le dio la primer pelota?












ENT: Gallego.












H: No. Gallego dice eso.












ENT: ¿Qué decís de Diego?












H: Nada. Que haga su vida.










ENT: Y volviendo al mundial, ¿vos entrás en el segundo tiempo?










H: Entro cinco minutos antes de que empate Nanninga.










ENT: Y ahí, ¿qué pensaste? ¿Viste al equipo tambaleando?










H: No, no. No lo vi mal porque en ningún momento vi flaqueza. Aparte en la jugada del gol hay uno que queda enganchado que creo que es el "conejo" (por Tarantini) porque si sale el conejo es off side de Nanninga. Mala leche.










ENT: ¿Qué les dice el Flaco cuando termina el partido?










H: El Flaco te incentiva, te motiva. Si no hacés lo que él te está explicando es porque vos sos de madera ¿me entendés?. Sos un burro. Él nos dijo: "Ellos crean peligro con centros. Porque con pelota dominada no nos van a llegar nunca. Tenemos a Gallego, a Ardiles..." Encima había entrado Omar Larrosa. Y atrás estaba Daniel que era el capitán, empezó a pegar un par de pataditas y bue... jajaja. Ahí los holandeses medio que aflojaron en vez de ir para adelante. El Flaco no nos decía que estaban garcados, no, eso no. Nos decía que nosotros, físicamente, estábamos muuuuuy bien. Y que podíamos mantener el mismo estado físico del principio. Que no bajemos los brazos, que sigamos jugando, tocando y que había que patear al arco. Y arrancamos con una jugada mía que me voy por la derecha, le tiro un caño a Krol, lo desbordo, voy por el fondo y en vez de tirar el centro veo al arquero que sale a cortar. Le pego al arco. Pega en la red. Me putearon hasta los holandeses. El gordo Bertoni, Luque, me decían: "Estamos solos!!" Y yo contestaba: "Andá a la concha de tu madre" Ja, ja. En realidad, me habían dejado un espacio lindo para patear al arco. Tampoco les contesté así. Les dije: "Discupénme".










ENT: Y después del partido, ¿qué dice el Flaco en el vestuario?










H: Deber cumplido.










ENT: ¿Y vos que sentiste?










H: ¿Sinceramente? Dolor. Por la villa. Mucho dolor. Gracias a Dios lo estuve superando.










ENT: ¿Cuál era el líder de ese equipo? ¿Passarella?










H: No. Líderes, éramos todos. El de la voz de mando era Daniel, pero no hacíamos lo que quería él. Se le hacía un poquito más de caso, nada más. Él y Gallego eran más hinchapelotas!! No te puedo contar porque vamos hasta las pelotas. Las cosas que hacían. Después se hacían los novillitos. Ponían mierda en los picaportes, tiraban los cochones por la ventana. Uno también es hijo de puta, ¿no?










ENT: Se las tenías que devolver, no quedaba otra.










H: No, no. No devolví ninguna.










ENT: ¿Sin Kempes se hubiese ganado el mundial?










H: Pienso que sí. No te olvidés que Kempes empezó a hacer goles con Polonia recién. Desde que lo hicieron afeitar, ahí empezó a hacer goles. ¿No te acordás que tenía los bigotes así?










ENT: ¿Vos de titular jugaste los dos primeros partidos?










H: Con Hungría y con Italia. Con Francia fui al banco pero entré. El partido que no entré fue con Brasil.










ENT: ¡Qué partido ese con Brasil! ¿No?










H: Ese gol de Ortiz que se come...










ENT: ¿Y te acordás de una pelota que sacó el Pato?










H: Ahhhh!!










ENT: ¿Quién hacía mas amagues? ¿Vos u Ortiz?










H: El negro no tenía tanto amague. Él hacía zuz, zuz y se iba. Yo tenía más amague porque yo tenía más vuelta que una calesita.










ENT: ¿Vos debutás en el `72 en la "A"?










H: En el `73.










ENT: ¿Dónde empezás? ¿En Defe o Excursionistas?










H: En el baby de Defe. Después voy a Defensores en el `72 que estaba en la "C.










ENT: ¿Y cómo vas a Huracán?










H: Porque Menotti mandó una persona a verme para ver si era verdad que yo era un fenómeno como decían. Que desbordaba, que tiraba centros, que me hacían 10 penales por partido. El tipo parece que lo convenció al Flaco. Después vino él a verme personalmente a la cancha de Defensores. Y bueno... tuve un partido que al más pintado lo daba vuelta. Me hicieron como 3 penales, hice un gol. Dos fechas después, ascendimos. Ese mismo año, jugué en tercera y en sexta también. Fuimos campeones. Yo jugaba de 8, no era wing. Arce Gómez, no sé si vive, gran técnico, buen tipo, me dice: "Nene, ¿por qué no se tira un poco más adelante?" Yo era capaz de jugar en cualquier puesto. Cuando empecé de wing derecho, no me paraba nadie. Me hacían penales. Suplanté a Vidal Ayala que quedó ahí en el banco y no salió nunca más.










ENT: Y la etapa de Huracán brillante, ¿no René?










H: Bárbara.










ENT: Recuerdo que Boca le ganó a Huracán.










H: Ese día en cancha de Boca hubo un golazo de Potente. Tenía una delantera!! Ponce, Novello, Curioni, Potente y Ferrero.










ENT: ¿Recordás el famoso partido de Huracán en Rosario? ¿La gente de Central los aplaudió?










H: Hice 2 goles. Me acuerdo como si fuera hoy.










ENT: Una vez dijiste: "A Avallay, le enseñamos a jugar nosotros" ¿Era muy malo él o ustedes eran nuy buenos?










H: No, no. No quise decir eso, pero se entiende así más que nada. Lo que pasa es que la agarraba Miguel, "Fatiga" Russo, Carlitos Babington, Carrascosa, Larrosa y el Roque se empezó a contagiar y llegó a ser lo que es. Dejó de ser un caballo.










ENT: ¿Y con quién te complementabas bien en ese Huracán?










H: Yo, con todos, en el sentido colectivo de juego. Me la daban a mí o a Miguel. A otro Menotti le decía :"Vos la maltratás a la pelota. La pelota no te quiere", jaja. Tenía cada salida el Flaco. Un señor de aquellos, Menotti. Aparte para conmigo, de diez. El Roque era un rayo. Yo también andaba bien, el arquero.










ENT: ¿Y con quién hacías las paredes?










H: Con Miguelito, con Carlitos, que amaga ir a buscarla y yo picaba y cuando amagaba picar, la iba a buscar. Me la daba al pie. Eran todas jugadas que preparaba el Flaco. Salían a la perfección. Así hice un montón de goles.










ENT: ¿Hasta qué año estuviste en Huracán?










H: Hasta que me echaron. ´79.










ENT: ¿Vos estuviste en el partido del golazo del chino Benítez, el 1 a 0?










H: La perdí yo la pelota.










ENT: Muchos hinchas dicen que ese equipo del `76 era mejor que el del `73.










H: Sí, sí.










ENT: ¿Quién estaba de técnico?










H: El Gitano Juárez. No sabés lo que era esa cancha.










ENT: Fue lo único que hizo Boca, nada más.










H: Sí, ganarnos a nosotros. Los dos campeonatos nos quitó. El Metro y el Nacio. En cancha de Independiente, gol de Mastrángelo, en River gol de Benítez. La pierdo yo, ¿sabés cómo? En el medio de la cancha había agua como para bañar a todo el barrio. La quiero llevar al ras del piso. Como ya estaba embarrada, pensé: "va a correr". Pero había mucha agua. Se me frena. El chino la saca del agua y la lleva al lugar donde se podía patear y ahí paaaaaaa, le pega. Baley todavía está volando.








ENT: Son cosas del fútbol...








H: Sí, no. Pero Boca TENÍA UNA JERINGAAAAA!!! Querían jugar sí o sí. Sí o sí. Y bueh, jugamos. Nosotros estábamos bien. Pero nos mataron con la del Toto. La del Toto era de otro mundo. Todo el mundo que estuvo en el ambiente futbolístico, lo sabe.








ENT: Más allá de que podría haber buenos jugadores, otros no tanto, como en todos lados.








H: No, eso sí. Algunos corredores, otros jugadores, otros picapiedras.








ENT: Como Mastrángelo.








H: No, Mastrángelo era goleador. Había que pararlo al Éber.








ENT: El que era bueno era Marito Zanabria.








H: Marito, sí. El "Toti" Veglio también. El "Chino" Benítez mismo. Había varios.








ENT: ¿Había contro antidóping en esa época?








H: No, no había.








ENT: Yo recuerdo el caso de Rodríguez Neto, un brasileño.








H: De Ferro. Parecía un verdulero por la panza que tenía.








ENT: Lo que pasa que el que ve fútbol se da cuenta, "¿cómo puede ser que este tipo se mande un pique como si nada?"








H: Claro. No puede correr más ese. Tenés que pedir una ambulancia, jaja.








ENT: ¿Es verdad que iba Bonavena a los entrenamientos de Huracán?








H: Yo no lo vi. Lo conocí en Mar del Plata a Ringo. La primera vez que fui, me trajo de allá a la villa. Faltando 2 cuadras para llegar a mi casa, me dice: "agacháte, agacháte". Le pregunto: "¿por qué?". "Los indios, los indios", me contestó. "Andá a la concha de tu madre", le dije, jaja.








ENT: Volviendo al tema de la Selección, ¿creés que falta reconocimiento para ese equipo?








H: No, no.








ENT: ¿La gente lo reconoce?








H: Pienso que por intermedio de Grondona, de nosotros mismos, antes del último mundial nos hicieron un reconocimiento muy lindo. Eso al ex- jugador de fútbol, lo enaltece, siente que sigue viviendo, que sigue existiendo, que sigue estando. Es un reconocimiento pequeño pero a su vez muy grande. Parezco un poeta, la concha de su madre, jaja.








ENT: Una pregunta de cajón. ¿Quién fue el más grande que viste? ¿El negro?








H: Cruyff. ¡Qué jugador!








ENT: ¿Quién tenía que marcarlo en el mundial de Alemania? ¿Perfumo?








H: No, Perfumo jugaba de último hombre. Pancho Sá jugaba de 3. Estaba Quique Wolff, Heredia de 6 y Telch.








ENT: Wolff dice: "no la vimos".








H: Es verdad, no la vimos.








ENT: Y el pobre Carnevali mucho no pudo hacer.








H: No, no. En referencia a Cruyff, la otra vez estaba viendo un video de "Simplemente Fútbol" sobre él y te das cuenta de que el hombre sabía y mucho. Yo lo enfrenté dos veces. En el momento no te das cuenta. Yo recién ahora sé lo que fue y haciendo comparaciones que son odiosas.








ENT: ¿Y al negro lo viste?








H: Contra Pelé jugué dos veces. Acá en Huracán y en el Maracaná. Era un jugador inteligente. Él hacía jugar a todos. El equipo jugaba en torno a él. Aparte tenían un equipazo, Garrincha, Vavá, Coutinho, Pelé y Pepe.








ENT: ¿Cuál fue el mejor gol que hiciste en la Selección?








H: El que le hice a Italia en el mundial de Alemania.








ENT: A Dino Zoff.








H: Sí. Y después otro que me gustó mucho fue uno que le hice a Alemania Oriental. Íbamos perdiendo 1 a 0 con gol de Hoffmann, no era cerveza Houseman, era Hoffmann. Allá era one beer, one scotch, one wine, lo único que sabía decir, jaja. Me acuerdo perfectamente porque desborda el "Lobo" Carrascosa y la cancha estaba muy mojada. Tenés que agarrarla bien la pelota porque hace patito, tenés que engancharla. Dije: "¿qué hago acá?" Cuando tira el centro yo ya estoy levantando la pierna. Y le agarré de volea. Un golazo. Ese día creo que no íbamos a jugar por la muerte del General. No se transmitió el partido.








ENT: ¿Cómo es posible que Alemania le haya ganado a ese equipo en la final?








H: No sé. Yo lo vi acá ese partido. Ya estábamos acá. Y a los 2 minutos está el penal de Berti Vogts a Cruyff. Gol y a otra cosa!! Pero después son tan, tan tenaces los alemanes, te muerden por todos lados, parecen pac- man.








ENT: ¡Qué golazo el de Muller!








H: Y eso que le costaba darse vuelta.








ENT: ¿Que sentiste cuando Rensenbrik pegó el tiro en el palo?








H: Creo que los 25 millones de argentinos cerramos el orto así. Fue un pelotazo cruzado que anticipó a Galván. Le hizo tic y enseguida la sacamos. Hicimos fhhf!!








ENT: ¿Ahí Holanda había emparejado, no?








H: Holanda nos estaba pasando por arriba.








ENT: ¿En el suplementario se caen?








H: Se caen. No sé si físicamente pero se caen. Más que nada, anímicamente. Argentina estaba muy bien preparada. Nos había matado esa gran persona que era el profesor Pizzarotti. Nosotros le pusimos "Hitler", "Nazi". Yo estaba hecho una seda. Si yo cuanto menos entrenaba, mejor jugaba. Yo por eso no jugué más en el mundial. Estaba tan bien físicamente que jugaba como agarrotado, endurecido. Yo nunca entré a la cancha con miedo. Miedo a nadie.








ENT: ¿Nunca tuviste miedo adentro de una cancha? ¿Miedo a jugar al fútbol?








H: No. ¿Miedo de jugar al fútbol? Si tenía miedo de jugar al fútbol, no jugaba más. Menos miedo a la patada. Lo que dijo un día el Gitano Juárez: "Houseman era tan hábil que gambetaba en el aire". Una persona que fue el papá de Menotti, mi abuelo, bah.








ENT: ¿Y el defensor más difícil que te tocó enfrentar?








H: El "conejo". En los partidos. Él sabía mi cábala. Yo usaba tres pastillas para que no se me secara la boca, adentro de la remera. Apenas empezaba el partido me ponía una en la boca. Y el conejo sabía ese manía mía. Partido con Boca me decía: "loco, dame una pastilla".








ENT: Pero vos no jugabas bien por la pastilla.








H: No, no, pero era psicológico, me sentía bien. Y después te hablaba: "andá a la punta de Pernía, ¿qué hacés acá? Y ¿después que hacés, vamos a comer con Pata y Elvita (mi señora)?" Y me sacaba del partido pero por completo. El chabón te hablaba con tanta facilidada y tranquilidad, que te sacaba.






ENT: Además era un gran defensor.






H: Sí, sí. Obvio.






ENT: ¿Qué hay de cierto de esto de que había defensores que te decían cosas peores? Eso de la escuela de Bilardo...






H: Es verdad. No sé si de la escuela de Bilardo. No sabría decirte. Había equipos "chamuyeros" al mango. Yo no quería ir para el lado de Pernía porque te pegaba hasta por las dudas.






ENT: El tano daba fuerte.






H: Sí. Te agarraba y te cortaba en dos.






ENT: ¿Qué errores no volverías a cometer y qué errores sí volverías a cometer?






H: Errores..... HABER BEBIDO, Y EN CANTIDAD. No me arrepiento, eh. En la vida hay que hacer lo que sale, sino te llevás todo al subsuelo. Lo hecho, hecho está, ya fue. ¿Qué errores sí volvería a cometer? Ninguno. Porque sufrí bastante, bah, lo sufrí después porque la cosa ya no estaba para hacer lo que uno sabía hacer. Y a mí robar no me gusta. No me gusta que me regalen ni quiero robar, ¿me explico?






ENT: ¿Estás hablando de la última etapa en Huracán?






H: Sí. También de mi paso por Sudáfrica, mi paso por Excursionistas, toda gente amiga, son dos cuadras de acá. Y dije: "para robar, agarro un fierro y me voy a chorear a otro lado". Gente amiga no. No puedo. El Pato me llevó también a Independiente, el finado Pastoriza.






ENT: Y estuviste en River también.






H: Sí, eso fue en el `81.






ENT: ¿En Independiente cuándo?






H: En el `84, cuando salió campeón del mundo.






ENT: ¿De qué cuadro sos?






H: Primero de éste (se señala la camiseta de Excursionistas). De los dos (se toca un símbolo de Huracán). Quemero a muerte. (...) En Sudáfrica conocí gente que pensé que nunca en mi vida iba a conocer. Había baños para blancos, baños para negros.






ENT: El famoso apartheid.






H: Claro. Tuve la suerte de darle la mano a Nelson Mandela. Cuando le di la mano, 40 monos se me vinieron. Temblaba yo. Estaba el chabón Marcelo Houseman, que no es nada mío pero tiene mi mismo apellido, con las mismas letras. En Estados Unidos, se puede comprar el apellido.






ENT: Uno puede tener tu apellido pero jugar como vos... "A ver, ponelo en la cancha. No, este no es", jaja.






H: Ja, ja. Escuchame: él se probó de 9 allá en Sudáfrica. Mirá lo que le llegué a decir, por mis hijos: "¿Tanto te gusta el fútbol?" "Sí, me enloquece". "¿Y por qué no aprendés, la concha de tu madre?". Ja, ja. Malo, malo, el hijo de puta. Pero le gustaba el fútbol.






ENT: Vos después volvés y ¿dónde terminás? ¿En Excursionistas?






H: Sí.






ENT: ¿En qué año?






H: `85.






ENT: ¿Estaba en la "B"?






H: No, en la "C".






ENT: ¿Qué sentís cuando compran un número 5 en veinte millones de dólares como pasó con Banega, que el fútbol mueve tanta guita? ¿Cuánto se tendría que haber pagado por vos?






H: Es que el mundo está dado vuelta, más que nada. ¿Cómo vas a pagar un volante sin gol veinte palos? Para eso te comprás un pibe que juegue de 9 que haga goles. Lo pagan dos o tres palos. Lo dejás crecer y después lo vendés 50 palos, de euros. Está tan desesperado el mundo, el ambiente del fútbol, los que mueven mucho dinero, Abramovich, el ruso ese... Tienen tanta plata que pueden comprar una cantidad enorme de jugadores. La otra vez vi una nota, tienen los veleros más lindos del mundo, pero, ¿este quién es?






ENT: Este Beckham es un jugador del montón... Uno vio 50 mejores jugadores que ese.






H: ¿Sabés que pasa? Esa Spice Girls... A mí dame al chaqueño Palavecino, a Carabajal. Lo que tiene Beckham son sus gestos humanitarios. Esas cosas enaltecen al jugador de fútbol, a los burros como yo que no tengo estudio completo. Orgullece más que nada. Porque todos los jugadores de fútbol estamos catalogados como analfabetos. O los boxeadores mismos. Hay jugadores de fútbol que son abogados, que son médicos, que son grandes ingenieros.






ENT: Igual, los mayores garcas del fútbol son los que tienen todos los estudios completos.






H: No te quepa la menor duda. Es verdad. A mí, mi vieja, mi finada madre, me dijo: "si tenés hambre y no tenés con qué pagar, pedí. Pero no robes". Gracias a Dios, nunca toqué lo que no es mío. Con pocas palabras la aprendí mucho. Para mí eso ya es sagrado. La tengo bajo tierra, ¿viste?, que en paz descanse. Fue lo más grande que tuve, como ser humano, junto a mis hijos, mi señora.




ENT: Tenés una historia parecida a la de Rojitas...




H: Sí. Otro garca también.




ENT: ¿Se pierde un poco la camadería entre los jugadores después de terminada la carrera?




H: No, no. En mi caso no.




ENT: ¿Seguís viendo a compañeros?




H: Claro porque yo voy a Huracán. A Babington porque es el presidente. A Miguelito lo vi en la cena que hizo Quique Wolff, de Simplemente Fútbol, hará dos meses atrás.




ENT: ¿Y compañeros de la Selección ves?




H: A Passarella lo estaba viendo en Monroe, en un lavadero. Bien, con Daniel un fenómeno. A Carrascosa y un par más. Tengo los teléfonos de los muchachos pero me cuesta llamarlos, de vago. Por ahí piensan que los vas a mangar. No sirvo para encontarme con un amigo así o con un ex compañero y comer o tomar algo.




ENT: ¿Y con Diego?




H: Dejá. Una vez lo vi en Devoto y le dije: "Diego, monstruo!!" Respetuosamente se lo dije. Y me dice: "en la puerta de la casa de mi vieja no quiero que vengan a molestar" "¿Cómo? No escuché o estoy sordo". Me repite lo mismo y le contesté: " Sí, está bien. Fuiste un monstruo". Y me fui.




ENT: ¿Y el trato con él de ahí hacia atrás habías tenido?




H: Tenía una relación de la concha de su madre!! Él había pedido que me atendieran bien si lo veía, me defendía. A los dos meses me sale con esa gilada. Ya le patina ¿viste?




ENT: Eso que vos jugaste contra él cuando estaba en Argentinos y todo eso.




H: Contra él y con él.




ENT: ¿Y te acordás cuando el Flaco lo sacó del mundial?




H: Claro, si el primero que estuvo con él fui yo cuando lloraba. Él, Bottaniz y Bravo.




ENT: ¿Creés que el Flaco hizo lo que sentía?




H: Pienso que fue lo correcto. Si Diego no la tocaba o no rendía, lo quemaba. Él no se quemaba, sí Diego.




ENT: En otro sentido, si Argentina no era campeón también iban a cargar culpas en Menotti.




H: Seguro, seguro. Si hubiese jugado Maradona, éramos campeones de punta a punta.




ENT: Lo que uno se enteró es que Diego no tuvo una buena actitud con el que lo descubrió, Francis Cornejo.




H: Ahí te das cuenta la clase de persona que es.




ENT: ¿Jugaste en la Selección después del mundial?




H: Sí. Jugué el partido de acá contra Resto del Mundo. Me hacen el foul a mí y la agarra Diego y la cuelga en el ángulo. Ahí dije: "nunca más".




ENT: ¿Cuánto tiempo estuviste en Sudáfrica?




H: Tres meses. Tres meses en pedo... jaja.




ENT: ¿Y en River?




H: En River estuve un campeonato. Habré jugado 5 o 6 partidos y 2 por la Copa. El técnico era Labruna. Excelente persona. Después cayó Di Stéfano para el Nacional pero yo ya me fui. Ahí volví a Huracán, que ese año salió campeón River con el gol de Kempes.




ENT: ¿En que equipo de afuera te hubiese gustado jugar?




H: No sabría decirte cuál. Ahora siento simpatía por algún equipo, que sé yo. El Inter por Zanetti. Zanetti es un caso especial, te lo nombró porque está haciendo cosas importantes para que aprendan todos los futbolistas que ganan mucho dinero. Con la Fundación que tiene demuestra lo ser humano que es. Y con muy bajo perfil. Te llama por teléfono, te pregunta si querés jugar, te dice que no le digas nada a nadie, no quiere prensa. Hace de organizador. Puso la Fundación Pupi y no se lleva una moneda. Los que van, van gratuito. Le hacen un seguro nada más. Quisiera que haya muchos como él. Está Castroman también.




ENT: ¿Qué es el fútbol para vos?




H: El fútbol fue todo para mí. Ahora mi familia es todo. Creo que lo más importante son mi hermana, mi señora, mi nieto lo más grande que Dios me dio.




ENT: ¿Tenés un nieto?




H: Siii. Tiene 5 años y te come el hígado!!!




ENT: ¿Hincha de quién?




H: De Belgrano de Córdoba, Excursionistas y Huracán. Él nació en Córdoba. Tiene la tonada pegada. Yo tuve la suerte de agarrar una buena moneda del CENARD y le compré la Play Station 2. Te da vuelta como una media. ¿Sabés que inteligente que es ese chico? No tenés idea. La baba se me cae. Lo más grande que me dio Dios junto a mis hijos. Dicen que los hijos son lo más grande que puede haber en el mundo pero ¿los nietos sabés lo que son?




ENT: ¿Cuántos hijos tuviste?




H: Tengo dos.




ENT: ¿Ninguno jugador?




H: La nena no, jaja.




ENT: ¿A tu hijo se le dio por jugar?




H: No, no. Yo creo que le pesó el apellido. Creo, no quiero agrandarme. Jugaba muy bien, zurdo.




ENT:¿Vos jugás ahora algún picadito?




H: Si, me prendo. Al truco también.




ENT: ¿El Flaco siempre te bancó en todo?




H: No, no en todo pero tampoco voy a ser un desagradecido por eso. Siempre que necesite recurrir a alguien y estaba él, me daba una mano.




ENT: Me refiero más que nada a la época de la Selección como la anécdota que contaste cuando te fue a buscar a la villa. Ese tipo de cosas él las entendía..




H: Yo era más un hijo que todos los demás. Yo a él le daba alegría y lo hacía reír a cada rato. Y por eso nos sentimos tanta estima.




ENT: ¿Vas siempre a ver a Excursionistas?




H: Voy a todos lados.




ENT: ¿En que villa vivías?




H: Bajo Belgrano. Ahora estoy en una murga desde hace 5 años, se llama "Los audaces de Bajo Belgrano". Soy el padrino de la murga. Cuando vamos a los corsos llevamos 3 o 4 pelotas y me dan a mí y la gente aplaude. "El sector que más aplaude al loco Houseman, ahí va una pelota".


ENT: ¿Qué opinás de la Selección? ¿Te gusta Basile? ¿Es de la escuela del Flaco?


H: No, nada que ver. El Flaco juega al fútbol. No tenía con qué pero jugaba fútbol. En cambio éste tiene jugadores y no sabés a qué juega.


ENT: Pero tampoco tiene mucho tiempo, ¿no?


H: ¿El Flaco tenía?


ENT: Bueno pero el Flaco puso sus condiciones para tenerlos a ustedes más tiempo.


H: Y bueno, ah!!


ENT: Incluso logró que ustedes sean intransferibles, ¿hoy lo podría hacer?


H: Seguro. Tiene mucha autoridad para eso.


ENT: ¿Y te gustó Argentina en este último mundial de Alemania?


H: Hasta ciertos partidos. No me convenció...


ENT: Nos quedamos con la sangre con el partido contra los alemanes porque Argentina lo pudo haber ganado...


H: Sí. Claro. Se le pudo haber ganado tranquilamente.


ENT: ¿Lo hubieras puesto al pibe Messi? ¿Se equivocó ahí Pekerman?


H: Y bueno, ¿qué va a ser?


ENT: ¿Qué pasó con el turquito Mohamed en Huracán?


H: Tuvo problemas con Babington, quilombos. Todo por guita.


ENT: ¿Huracán está medio fundido?


H: No, fundido no.


ENT: ¿Él pidió más guita para vos?


H: Claro. El turco puso mucha plata por Huracán y él nunca reclamó nada. Eso hace que la gente piense mal, mismo de Mohamed por las palabras de Babington.


ENT: ¿Y Ardiles te gustó?


H: Y con Ardiles nos salvamos del descenso, hermano!! Se va por diferencias con Babington.


ENT: A la mierda!! Todos tienen problemas con Babington!


H: Lo que pasa es que Babington tiene un carácter muy podrido. Él cree que todavía es jugador.


ENT: ¿Te acordás que tuvo problemas con Huracán?


H: Él se va de Huracán a Racing. Lo re-puteaban.


ENT: René, te hago una pregunta maldita. ¿Huracán-Excursionistas, quién querés que gane?


H: ¿La verdad? Excurhuracán. Ja, ja.


ENT: Empate 3 a 3 y que se defina por penales...


H: Claro. O que tiren la moneda.


ENT: ¿Te acordás de un tipo que era medio loco pero que jugaba bien, el Turco García?


H: Lo tuve en el banco 3 años al turquito. Me hacía el lesionado yo, para que entre y se gane el premio completo. Jugaba muy bien. No era ningún boludo con la pelota, bah. Aparte pillo. Pícaro.

Volviendo al tema de los clubes, yo era de Boca hasta que me rompí la cabeza y reaccioné, jaja. Yo lloré cuando lo expulsaron a Rattín de Wembley. Mirá si era de Boca.


ENT: ¿Lo ibas a ver a Boca?


H: No! Si no tenía medios para ir.


ENT: Hubo una época en la que estuvistes a punto de pasar a Boca.


H: Claro. Si el Toto Lorenzo me pedía todos los años. Huracán pedía una suma que no se podía.


ENT: Y de los jugadores de Huracán de ahora, ¿quién te gusta? ¿Sánchez Prette?


H: Anda muy bien. Después Poggi y el monstruo de los monstruos: Barhijo. Tiene unos huevos así de grandes!!


ENT: Tiene una historia parecida a la tuya. Se crío en una villa.


H: La 21.


ENT: El que era bueno cuando empezó era Montenegro.


H: Montenegro!! hijo de puta.


ENT: ¿Y Lucho?


H: Un monstruo Lucho González.


ENT: ¿Se salva Huracán del descenso?


H: Y... sacó los puntos necesarios para pelear.


ENT: ¿Fuiste a San Juan cuando perdieron el primer ascenso?


H: No me hablés.


ENT: ¿Llegaste a jugar con el Bambino Veira?


H: No, él jugó un año o dos antes en Huracán. Con Marangoni jugué cuando vino de Inglaterra.


ENT: ¿Y arqueros?


H: El Pato. El Loco Gatti también pero no me gusta mucho por lo miserable que es. No patea un penal para tirarlo. No compra huevos para tirar la caja.


ENT: ¿Chocolate Baley era un personaje,no?


H: No tenés idea.
ENT: ¿Qué jugadores te gustan de hoy? ¿Riquelme te gusta?
H: Ese es un monstruo. Para mí es más que Maradona, como persona, como jugador, por todo.
ENT: ¿Lo viste alguna vez?
H: Sí. Pero no por pedirle algo ni nada. Él me saludó calurosamente. Que Juan Román Riquelme, por lo que significa para el fútbol y para Argentina, venga y te salude así, es grandioso.
ENT: René, te agradecemos mucho el tiempo brindado.
H: Por favor. Para lo que necesiten.
Y se fue, con esa gorra cabizbaja de Excursio que le tapa la mirada mitad meláncolica, mitad curiosa que tiene. Así de auténtico ese loco. Un loco del fútbol. A su manera.

























































18 enero 2008

ALGUNAS INQUIETUDES SOBRE EL "HAY QUE GANAR"



Hay que ganar por las buenas, las regulares o las otras, escribía Diego Lucero en uno de sus hermosos textos de su libro "Siento ruido de pelota". El gran periodista deportivo uruguayo poco tenía en su chope de esta histeriqueada resultadista, por lo tanto, sólo se trataba de un chamuyo sensible del querido charrúa que tan bien utilizaba con humor e ironía.
Se dudaría realmente si Sciutto escribiría placenteramente sobre fútbol hoy. El yorugua se haría tanta lama gresan que preferiría seguir siendo un gran recuerdo tal vez. Por lo que está pasando ahora, hermano. Una locura por los resultados nunca vista y vivida en la historia del fóbal. Técnicos, jugadores, dirigentes e hinchas sólo piensan en ganar, ganar y ganar. Fueron de las primeras palabras de Carlos Ischia en su asunción boquense, por ejemplo. Los técnicos lo afirman para sostenerse en el cargo y cargarse de crédito. Los dirigentes, para dar cuenta de que su capital político no debe resquebrajarse. Los jugadores lo repiten como "monitos autómatas" para quedar bien con todos y se autoprohíben el disfrute del juego. Los hinchas lo ven como el único score posible. Pero, no vendría mal hacernos algunas preguntas:
¿Qué se dice cuando se dice lo que se dice? ¿Cuál es el mensaje cuando se expresa "hay que ganar"? ¿Alguien juega para no ganar? ¿Existe el deseo por perder? ¿Qué se juega cuando se niega el juego? ¿El fútbol ya no es un juego? ¿Es trabajo? Y si es trabajo, ¿es sólo eso? ¿Qué tipo de trabajo? ¿Disfruta el jugador con el fútbol? ¿Qué siente el tipo hoy cuando de pibe se moría por jugar con los pibes del barrio o enfrentar a los wuachos de la otra cuadra? ¿Para qué practica este deporte? ¿Sólo importa ganar? ¿Y gustar? ¿Y la gente? ¿Y la calidad de las conquistas? ¿Y el reconocimiento de todo el ambiente ? ¿Y la gloria? ¿Y los sueños?¿Es el futbolista de hoy un mercenario de los puntos? ¿Un esclavo de los números? ¿Un preso de las contingencias deportivas? ¿Del segundo nadie se acuerda? ¿Y Holanda del `74 y `78? ¿Y Hungría del `54? ¿Y el Brasil del ´82? ¿Y la Francia de los `80 que no fue campeona del mundo? ¿Y la Argentina del ´30? ¿Nadie se acuerda de aquel gran equipo de Argentinos Juniors que cayó por penales en la final de la Intercontinental ante la Juventus de Platini, Boniek, Laudrup y compañía allá por año `85? ¿Italia fue el mejor equipo del último mundial? ¿La final perdida por Argentina ante Brasil en la copa América del año pasado tira a la borda todo lo bueno hecho en los partidos anteriores? ¿Es el Milan el mejor equipo del mundo estando a más de quince puntos del Inter puntero en el campeonato italiano por más que haya ganado el mundial de clubes que enfrenta a campeones de continentes "mucho tiempo después" de haber triunfado en sus respectivas latitudes?
El "hay que ganar" en realidad, no dice que hay que ganar solamente. Eso es una verdad de perogrullo. Lo que esconde u oculta es la forma. Que es con presión, con obligación. El "como sea", porque sino no cobro, porque sino me desvalorizo en el mercado del fútbol, porque sino "voy a terminar jugando en Victoriano Arenas"(lo mejor de los respetos para ese club), porque sino ma aprieta la barra, porque sino no puedo mirar a nadie en la cara, porque sino no existo, porque sino soy un perdedor, porque sino soy un amargo pecho frío. Etc, etc.
Otras veces, lo que quiere decir y muchos no se animan a decir es "hago un gol y me voy todo para atrás". Como decía el Toto "un gol y a cobrar", algo que no está prohibido en el reglamento, por supuesto, pero tan aceptado hoy...
Es que el mercado comanda la dictadura de los resultados, los dirigentes organizan la parafernalia ambiental, los técnicos son los agentes mensajeros y los jugadores son el brazo ejecutor de dicho autoritarismo futbolístico, aceptan lo que vengan con tal de no desaparecer.
¿Y los periodistas? Uyy!! dejemóslo para otra nota.....

11 enero 2008

EL DÍA QUE ROBERTO ARLT FUE PERIODISTA DEPORTIVO

Volvimos. Después de los festejos de fin de año. Bah, son más reuniones de flia que otra cosa. En algunos casos, después aparece la curda y a la miercole con los abrazos, besos y augurio de good year. Es así.



Sí viejo. Estamos de vacaciones, busarda pa arriba, ¿y qué? ¿Acaso el barba Marx no hablaba del derecho al ocio? Y los socialistas, ¿no anunciaban como objetivo de lucha ochoa horas para laburar, ochoa para descansar y ochoa para lo que se me cante el gobliom? Y bue.. en algún momento íbamo a volver. Y cómo.



Con un tal Robertito Arlt, ¿Te suena?. Uno de los que "corta el bacalao" en la asinatura LITERATURA ARGENTINA.
Resulta que el chabón no cachaba ni medio en fobal, allá por los años de los ñoquis en el siglo pasado. Y el diario El Mundo lo mandaba igual a cubrir un match de los seleccionados más importantes y de los más posta posta del terráqueo globo: Celestes y Albicelestes en la vieja Cancha de los cuervos de avenida La Plata, ahí donde hoy está el carrefure. Era el clásico del fobal ri-o-pla-ten-se. Y el mono se mandó al jovie Gasómetro UN 17 DE NOVIEMBRE DE 1929. Y se mandó esta joyita, lejos de serlo en análisis de la globa y los orsays; de los seis palos o de la labor del chabón del pito, es cierto. Pero un regalo en forma de juguete, que de rabioso no tiene ni un cuarto e kilo. Que lo disfruten, lanzasllamas.
AYER VI GANAR A LOS ARGENTINOS
Ustedes dirán que soy el globero más extraordinario que ha pisado El Mundo por lo que voy a decirles:
Ayer fue el primer partido de fútbol que vi en mi vida, es decir, en los veintinueve años de existencia que tengo, si no se cuentan como partidos de fútbol esos con pelota de mano que juegan los purretes y que todos, cuando menores, hemos ensayado con detrimento del calzado y la ropa.
Sí; el primer partido, de modo que no les extrañen las macanas que puedo decir.
CARNET DE PERIODISTA
Una naranja podrida reventó en al cráneo de un lonyi; cuarenta mil pañuelos se agitaron en el aire, y Ferreyra, de una magnífica patada, hizo el primer goal. Ni un equipo de ametralladoras puede hacer más ruido que esas ochenta mil manos que aplaudían el éxito argentino. Tanta gente aplaudía tras de mis orejas, que el viento desalojado por las manos zumbaba en mis mejillas. Luego, el juego decreció de entusiasmo y empecé a tomar apuntes. Aquí van; para que se den cuenta cómo trabaja un cronista que no entiende ni medio de football (creo que así lo escriben los ingleses).
He aquí lo que vi. Un negro que vendía un paraguas abollado para librarse del sol. Un regimiento de chicos que vendían ladrillos, cajones, tablas, naranjas, manzanas, bebidas sin alcohol, diarios, retratos de los footbolistas, caramelos, etc., etc.
Un jugador argentino dio una costalada, Cherro erró un goal; de pronto suenan aplausos y en la pista de "Las oficiales", más aplausos a granel. El "Torito de Mataderos" pasaba entre una barra de admiradores. Una voz gritaba tras mío: "Ese Evaristo está toda la tarde con la platea" (y Evaristo fue el que hizo el segundo goal en combinación con Ferreyra).
Otra naranja podrida estalla en el cráneo del mismo lonyi. Cientos de cachadores miran y se ríen. Cherro yerra otro goal y un fulano que se esconde tras de los bigotes, se los retuerce al compás de malísimas palabras.
Las gradas están negras de espectadores. Sobre estos cuarenta mil porteños, de continuo una mano misteriosa vuelca volantes que caen entre el aire y el sol con resplandores de hojas de plata. Se apelotonan jugadores uruguayos y argentinos en torno de un jugador estirado en el suelo. Fue una patada en la nuca. No hay vuelta; los deportes son saludables.
Otra naranja podrida revienta en el cráneo del mismo lonyi. Ferreyra gambetea que es un contento. No hay vuelta, es el mejor jugador del equipo, con Evaristo. "¡Ferreyra solo!", gritan las tribunas, y el otro: "Ahí lo tienen al juego científico".
DESDE UN TECHO
Al sur de la cancha de San Lorenzo de Almagro, sobre avenida La Plata, hay una fábrica con techo de dos aguas y varias claraboyas. Pues, de pronto, la gente empezó a mirar para aquel lado, y era que de las claraboyas, lo mismo que las hormigas, brotaban mirones que en cuatro patas iban a instalarse en el caballete del tejado. Algo como de cinematógrafo.
A todo esto el primer tiempo había terminado. Entonces, del alambrado que separa las populares de las plateas vi despegarse al lonyi que recibía las naranjas podridas en el mate. Tenía el cogote chorreando de podredumbre, la jeta cansada de tanto estar colgado y se dejó caer en el portland del piso con gran satisfacción de los propietarios de las naranjas. Ahora el suelo quedó convertido en campamento gitano. Comencé a caminar.
Había una cosa que me llamó la atención, y era el agua que continuamente caía de lo alto de las tribunas. Le pregunté a un espectador por qué hacían ese regado, y el espectador me contestó que eran ciudadanos argentinos que dentro de la Constitución hacían sus necesidades naturales desde las alturas. También vi una cosa formidable, y era un montón de purretes colgados de los fierros en la parte inferior de las tribunas, es decir, del lado donde únicamente se ven los pies de los espectadores. Todos estos chicos rivalizaban en agarrarle las piernas a una espectadora para ellos invisible.
AL MARGEN DEL FÚTBOL
Seguí caminando pensando en los espectáculos que la suerte me había deparado ver por primera vez en mi vida, y vi un regimiento de mujercitas de aspecto poco edificante acompañadas de la barra de sus "maridos". Habían hecho rueda en asientos de diarios y tragaban salame de caballo y mortadela de burro. El ruidoso trabajo de masticación era acompañado de una continua repetición de tragos de un brebaje misterioso que tenían encerrado en un porrón. Luego tropecé con una brigada de forajidos que vendían ladrillos, no para tirárselos a los jugadores, parece que para éstos se reservan las botellas. Los ladrillos eran para servir de pedestal a los espectadores petisos. Apareció un negro arramblando con una hoja de puerta, levantó un atribuna y comenzó a vocear: "Veinte centavos el asiento". Varios padres de familia subieron al palco improvisado.
AVENIDA LA PLATA
Salí del field pocos minutos antes que Evaristo hiciera el segundo goal. Todas las puertas de avenida La Plata estaban embanderadas de magníficas pebetas. ¡La pucha si hay lindas muchachas en esta avenida La Plata! De pronto resonó el estruendo de toda una muchedumbre de aplausos; desde lo alto de la tribuna un brazo como un semáforo hizo una señal misteriosa sobre el fondo celeste, y la voz rapidísimamente levantó un grito en la garganta de todas las pebetas: - Ganamos los argentinos 2 a 0.
Hacía mucho tiempo que los porteños no jugaban con trepidés. Los uruguayos dieron la impresión de desarrollar un juego más armónico que el de los argentinos, pero éstos, aunque desordenadamente, trabajaron con lo único que da el éxito en la vida: El Entusiasmo.

02 diciembre 2007

EL SUR TAMBIÉN EXISTE

Noventa y dos años hubo que esperar para encontrar la gloria deportiva. Más que para encontrarla, para CONSTRUIRLA Y CONCRETARLA. Y el éxito no es solamente el título. Lanús viene respetando los parámetros de lo que significa una institución como entidad social. Y qué difícil es mantenerlo en el apogeo de la bendita globalización!! Pero claro, ganar un campeonato es la gloria infinita e inalterable en el tiempo. Y en Lanús significa la cereza en el postre.

Algún día iba a llegar, y más pensando en el proyecto futbolístico. El Grana venía amagando y coqueteaba

con la punta desde hace varios campeonatos atrás. De hecho, el Lanús de Cabrero había quedado segundo de Boca en el Clausura 2006. De a poco se fue perdiendo el miedo a los grandes y obtuvo el título este domingo en la mismísima Bombonera con un promedio de edad de 24 años. ¿Quién dijo que con los pibes no se ganan campeonatos? Y otra cosa sorprendente es que el equipo mostró madurez, cuando se presagiaba desde siempre que "estos clubes chicos que juegan lindo, se caen cuando tienen que ganar los partidos importantes". Nada de eso. En las últimas fechas estos pibes que juegan muy bien al fútbol demostraron que no les temblaron las piernas ni se les nublaron las mentes.

Lo cierto es que este Lanús histórico demostró que el sur también existe. Y no es poco.


19 noviembre 2007

LA FIESTA QUE NO FUE DE TODOS , Por Gonzalo Layampa


El espíritu de este blog y de este espacio es el del debate constante, el de la apertura de ideas, el del intercambio de opiniones. Porque es un lugar democrático en donde no se construye una única verdad, sino muchas, aunque alberguen dudas. De eso se trata. De edificar nuestras formas. De ver, de pensar, de sentir. Siempre con sentido crítico y nunca abandonando la pasión, que no es locura, que busca hacer alianzas con la razón.
Por eso es el turno de Gonzalo Layampa aquí. Para que nos introduzca en un tema ineludible. Doloroso pero de obligatoria recurrencia: el mundial ´78 y la dictadura militar. Un ejercicio de memoria, de investigación y de definiciones. La pluma de Gonzalo lo llevará a cabo.


LA FIESTA QUE NO FUE DE TODOS.
Una conquista histórica en medio de una brutal dictadura que manipuló el fútbol a su antojo.


Fue la noche más gloriosa del fútbol argentino. Las tribunas estallaron al grito de las más de setenta mil personas que se encontraban en el estadio cuando Mario Kempes anotó el gol que, prácticamente, le otorgaba el triunfo a la selección nacional. El matador la tocó y emprendió su carrera a la gloria con los brazos extendidos, enloquecido por el regocijo. Luego llegaría el último y definitivo (obra de Bertoni), pero las bases ya estaban sentadas para que la Argentina levantara el trofeo más preciado de todos por primera vez en su historia. Los dirigidos por César Luis Menotti dejaban atrás a la siempre temida Holanda. Y así, el pueblo festejó al ritmo del 'dale campeón, dale campeón'. Una merecida alegría inundó las almas de una sociedad que, por aquellos tiempos, vivía presa de la miseria, el terror y la opresión.
En el Mundial 78 el deporte fue sólo una excusa para las pretensiones del gobierno de turno; la exaltación, en un país muy ligado al fútbol, y el éxito de la selección compartieron la escena con una dictadura desfachatada. 'Duele saber que fuimos un elemento de distracción para el pueblo mientras se cometían semejantes atrocidades', se lamentó Osvaldo Ardiles años más tarde. La cosecha deportiva no podrá ser minimizada, pero está claro que fue utilizada por el Estado para paliar el impacto del proceso militar.
La organización del torneo fue designada durante la presidencia del general Lanusse, y en septiembre de 1973 el gobierno peronista nombró la primera comisión organizadora. Una vez producido el golpe que derrocó al frágil régimen de María Estela Martínez, la Junta Militar se mostró decidida a llevar adelante el certamen, y para eso creó el Ente Autárquico Mundial 78, cuya presidencia estaba a cargo del general Actis, posteriormente sucedido por Antonio Merlo. Las cifras que se manejaron superaron los 700 millones de dólares – lo que aumentó considerablemente la deuda externa –, los cuales se invirtieron en la remodelación de los estadios de Vélez Sársfield, River Plate y Rosario Central, la construcción de tres nuevas canchas, el mejoramiento de aeropuertos, sistemas de comunicaciones e infraestructura hotelera. Además, ATC (anteriormente llamado Canal 7 Argentina) fue remodelado para poder transmitir, por primera vez, el torneo a color.
No era una maniobra muy compleja de idear. Ya había sido puesta en escena por la Alemania Nazi de Adolf Hitler durante los Juegos Olímpicos de Berlín, en 1936. La propaganda y el embuste eran las principales cartas del gobierno golpista para afianzar su proyecto hegemónico y asesino. Sin embargo, los aberrantes actos de violaciones a los derechos humanos ya habían trascendido y eran centro de numerosas críticas contra el régimen, especialmente de países europeos. Incluso se propuso un 'boicot a la Copa del Mundo entre campos de concentración'. Pero nada de esto prosperó, y en el mes de marzo la Junta recibió a una comisión de la FIFA encabezada por el alemán Hermann Neuberg (un ex SS en los tiempos del Tercer Reich), la cual llegaba con el objeto de inspeccionar las obras mundialistas: 'El cambio de Gobierno no tiene nada que ver con el Mundial. Somos gente de fútbol y no políticos', afirmó Neuberg. Más elocuente aún fue el mandamás de la FIFA, Joao Havelange: 'La Argentina está ahora más apta que nunca para organizar el mundial'.
Así, el proyecto estratégico de la Junta se veía cumplido cuando Francia e Italia daban el puntapie inicial en Mar del Plata, y con él, el primer símbolo de aprobación masiva a la dictadura. Durante casi un mes, la Argentina fue el centro de las miradas, y los problemas que sacudían al país habían pasado a un segundo plano. El periodismo, un poco por la censura y otro poco por conveniencia, sólo hablaba de goles, tácticas y estrategias. 'Los argentinos somos derechos y humanos', decían. Las revistas de Editorial Atlántida encabezaban las campañas pro gubernamentales, y mientras el periodista Julián Delgado desaparecía, Bernardo Neustadt adulaba a Videla. Jugadores y técnicos parecían desconocer del asunto. 'A distancia está claro que fuimos utilizados como propaganda por parte de los militares. Pero también hay que aclarar que nosotros, los jugadores y el cuerpo técnico que integramos aquella selección, fuimos víctimas de esa manipulación de nuestro trabajo, o de los frutos del mismo. Hoy duele ver eso, pero también puede decirse que quizá servimos como bálsamo para mucha gente oprimida que pudo volver a salir a la calle envuelta en banderas argentinas. Sabíamos que lo nuestro no tenía nada que ver con lo que estaban haciendo los militares, algo que prácticamente desconocíamos. Pero de alguna manera, a los que medianamente teníamos cierta conciencia de quiénes se trataba, nos hacía sentir mal', afirmó Ardiles, uno de los pocos jugadores de aquel equipo que siempre se mostró enfrentado con la dictadura. No así su técnico, César Luís Menotti, quien constantemente es criticado por el rol desempeñado y que llegó a valerle el título de un libro ('El director técnico del proceso').
Dos semanas antes de la gran final, la revista El Gráfico – perteneciente al grupo Atlántida – publicó una supuesta carta que Ruud Krol, capitán de la selección de Holanda, le envió a su hija: 'Mamá me contó que los otros días lloraste mucho porque algunos amiguitos te dijeron cosas muy feas que pasaban en la Argentina. Pero no es así. Es una mentira infantil… Esta no es la Copa del Mundo, sino la Copa de la Paz… Papá está bien. Tiene un batallón de soldaditos que lo cuidan y que de sus fusiles disparan flores. Diles a tus amiguitos la verdad, Argentina es tierra de amor...'. Instantáneamente, Krol recibió un centenar de críticas en su contra por parte de los organismos que luchaban contra la dictadura; sin embargo, éste siempre sostuvo no haber tenido relación alguna con el escrito, y que fue una obra 'indigna, artera y cobarde'.
El Mundial ya se disputaba, y mientras tanto un grupo de mujeres conocidas internacionalmente como 'Las Locas de Plaza de Mayo' realizaban su habitual marcha frente a la Casa Rosada, acompañadas, en una ocasión, por Ronnie Hellstrom, arquero de la selección sueca. 'Decidí hacerlo porque era una obligación que tenía con mi conciencia', dice hoy en día Hellstrom. Las Madres tuvieron el apoyo de muchos periodistas europeos que vinieron a cubrir el torneo y, sobre todo, de una agrupación holandesa de solidaridad (SAM), la cual donó un hogar en el que en la actualidad viven las madres sin familia. Además, otro holandés, Johan Cruyff (considerado por muchos como uno de los mejores jugadores de la historia), se unía a la causa y desertaba del Mundial debido a la violación masiva de derechos humanos que se cometía en nuestro país. Un día después de la final, en el Hospital Militar, nacía Guido, quien hoy es uno de los 117 niños desaparecidos durante el gobierno golpista. Su abuela, Estela Barnes de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, lo busca desde aquel entonces.Sin duda, los militares vieron en el fútbol un gigantesco instrumento de manipulación para controlar a una sociedad diezmada, sumida en el dolor y el miedo. Vistieron al fútbol con la camiseta de la muerte. Y mientras Passarella alzaba la copa al cielo, a pocos metros de distancia funcionaba el más grande de todos los centros de detención y matanza del país: la Escuela de Mecánica de la Armada, donde los gritos no eran de aliento al reciente campeón, sino del dolor provocado por las inhumanas atrocidades que allí se cometían.

GANAR, GOLEAR, CONFORMAR



¿Qué es lo que tanto critican los resultadistas? Si la droga de la que se nutren son los resultados, bueno, a ellos remitirse!!! A éstos últimos me refiero. Tres jugados, tres ganados, con siete goles a favor y ninguno en contra. Es cierto, ante Chile (sin embargo, quien escribe afirma que la Roja llegará al mundial), Venezuela (selección que ya no es la cenicienta de Sudámerica, sino, tomemos la droga, perdón, fijemósno en que lugar de la tabla de posiciones está) y Bolivia (uno de las formaciones más débiles ).
Sin embargo se sigue con el discurso instalado de que "se juega lento", "siempre la tocan para atrás", "si nos agarran los europeos nos pasan por arriba", "en Sudámerica el único rival es Brasil y nos vienen ganando bastante seguido", " si hay que hacer 10 goles hay que hacerlo", "no hay que regular" etc, etc.
Bien. Partamos desde algún lugar. ¿Cuál hubiese sido la reacción si Argentina ganaba estos tres encuentros por 1 a 0? Directamente Basile, desde los medios y la locura exitista del hincha, estaría, hipotéticamente, en la mirada dubitatiba de muchos. Sólo hipotéticamente. Gracias al flaco Menotti, los directores técnicos de la Selección son respetados en su cargo pase lo que pase, algo que, valga la redundancia, no pasa en los clubes de nuestro país.
Y no hacemos un culto al conformismo, para nada. Aunque esté presente en el título. A esta Selección le falta rodaje, indudablemente. Le falta práctica, conocimiento, miradas en la cancha, movimientos que salgan solos. Apesar de que muchos ya se conocen. No importa.
Es verdad, para todos es igual. Pero no nos fijamos tanto en CÓMO JUEGAN LOS DEMÁS. Brasil tiene cinco puntos y nadie duda de que estará en Sudáfrica 2010 pero su juego no vislumbra, o lo hace intermitentemente. Si Argentina tuviera cinco puntos.....
Argentina no juega un gran partido, sin embargo, gana respetando las formas, una manera de entender la filosofía de su técnico y la de los propios jugadores. Trata bien la redonda, haciéndola correr por abajo, todos intentan jugar, nadie se esconde y tarde o temprano, por las maneras que sean, llega al gol.
Mascherano y Cambiasso están encargados del llamado trabajo sucio pero así y todo, no desentonan a nivel general. El primero llegó al gol en la pasada Copa América; el Cuchu es de visitar el arco contrario, más en el Inter que en la Selección, es cierto.
Abbondanzieri no ha sido muy requerido en estos partidos, pero no hay que olvidar que muchas de las selecciones le jugarán así a la Argentina.
Lo de Zanetti es sencillamente admirable, con 33 años continúa siendo casi impasable y juega en cualquier lado. Este Sábado ante los bolivianos jugó de 3 y fue uno de los mejores.
Demichelis se empieza a afirmar en el puesto que dejó Roberto Ayala, su espacio vacío iba a ser un trauma. ¿Ya no se habla del Ratón?
Riquelme. Todavía hay gente que lo discute. Que afirma que sólo juega en Boca, que es lento, que retrasa el juego, que es "pecho frío", que no sirve. La verdad, ya no sabemos qué contestar pero el que mejor responde es el propio Román, un joyero benéfico del fútbol, un jugador que vive regalando perlas y piezas de todo tipo de valor, el que nos sigue mostrando porqué nos gusta el fútbol. Otro tiro libre más adentro y un golazo a la carrera como si la pelota estuviera quieta, abriendo el pie, memoriando a Caniggia en el segundo gol a Nigeria en el mundial de Estados Unidos 1994. Un jugador con una clase única en el mundo.
Messi está imparable, pero no en la Selección. Con el tiempo y los partidos se dará cuenta de que en el Barcelona es, por ahora, más influyente que en el equipo de Basile. Igualmente, el pibe sigue encarando y limpiando rivales como si fueran de metegol. Su juego se excede de individualismo pero de cinco que se morfa, una es peligro de gol. El tercer tanto argentino es un transporte de materia prima admirable en la pulga sin mirar la pelota, Riquelme se encargó luego de que el producto fuera de "primera calidad".
Aguero debutó en la red, de cabeza concretó el primer gol luego de una bajada de Demichelis. Tiene mucho que recorrer, es joven y es una de las figuras del fútbol español, algo que no es poco.
Tevez sigue sin ser el delantero endemoniado que fue en Boca y en el Corinthias. Muchos afirman que en el Manchester United la está rompiendo. Habrá que ver más seguido al poderoso equipo inglés. Carlitos está rodeado de grandes futbolistas en Inglaterra y también acá, pero él no se destaca en ese contexto y menos en la Selección. No sabemos si es una cuestión de posición o de ánimo (o ninguna de las dos) pero creemos que debe dar muchísimo más.
No se ganó 10 a 0 pero fue goleada, algo que se pedía con anterioridad. En Argentina parece que se destruye y se crean espejitos de colores, con la misma facilidad.
Desde este humilde blog creemos no ser conformistas aunque estamos algo conformes. Aunque por motivos mucho más válidos que los números de los resultados.

15 noviembre 2007

EN TIEMPOS DE INTERNET, PRESO DE UNA CARTA

Ese 25 de mayo del corriente año, Daniel Passarella desafió a internet desde un punto de vista tecnológico, al hacer y leer una carta pública en una exposición mediática, mal llamada conferencia de prensa, ya que no hubo preguntas para hacerle.

Pero lo más importante había que buscarlo en las razones de esa iniciativa. Estaba presionado por los resultados adversos y "fundamentalmente" por la intolerancia de los hinchas (también responsables de este final junto a los dirigentes del club), quienes lo insultaron a rabiar y pidieron su destitución. Passarella debió ponerle FECHA DE VENCIMIENTO a lo que intentó ser no un remedio, sino un paliativo para el, en ese entonces, venidero semestre. Pero no dejó de ser eso, una mejoría apoyada en el triunfo del superclásico y en el avance en la copa Sudamericana, torneo al que River aterriza como invitado al igual que Boca.
Pero separemos en dos rubros este hecho. Por un lado tenemos lo futbolístico y por el otro la actitud de Passarella ante la prensa en su despedida.
Esta semana River quedó afuera de la competencia internacional ante Arsenal y por penales. Y a eso habría que agregarle que el campeonato local ya no estaba en el deseo posible del kaiser y compañía. Se había notado una cierta mejoría en el funcionamiento del equipo y se logró recuperar a un jugador como Ortega, aunque no sea el mismo "burrito" de los ´90, lógicamente.
Pero tal vez lo más sorprendente haya sido el sistema elegido para enfrentar al conjunto de Sarandí en el Monumental por la revancha de la semifinal. UN SOLO DELANTERO en ataque y se notó muchísimo (el pibe Ríos, que no llega a los veinte años, se le notó la falta de aplomo para este tipo de circunstancias); multiplicidad de volantes, varios ofensivos sí, pero sin ser atacantes netos y con obligaciones para recuparar la pelota; y un defensa con Nasutti como uno de los centrales, un jugador al que nunca le sobraron las condiciones técnicas. De esta forma, River, desde su formación, no se animó a mostrar intenciones ofensivas aunque en el encuentro fue algo más que su rival. Luego en los penales, Cuenca se lució y River, una vez más, volvió a quedar afuera de una competencia internacional. La Supercopa de 1997 fue el último logro más allá de las fronteras.
En relación a la actitud tomada por el ex- técnico cuando realizó la famosa carta de autocondicionamiento y ahora, llamando a la prensa para ratificar su ida, una pregunta puede quedar flotando: ¿Para qué? ¿Para qué una carta y porqué a la prensa? El mismo interrogante nos hacemos ahora. ¿Cuál era la necesidad de reafirmar algo que ya había sido establecido como posible desencadenamiento? Todo parece indicar que al "Mocho de Chacabuco" no le desagrada encontarse con el periodismo, el de la crítica constructiva y el de las malas intenciones. A pesar de rispideces que siempre existieron.
De ese machete (ahora no carta) se deja entreveer que al técnico no le quedó otra que cumplir con su promesa. Es verdad, River ha mejorado bastante estos últimos tiempos. Por eso queda la sensación que Passarella se va sin quererlo.
Desde los medios se resalta esa actitud. Qué mal estará el fútbol (como parte de la sociedad) que algo que debería ser normal y no sorprender, se destaque con tanta efusividad.
Lo cierto es que dio un poco de pena verlo irse. En parte porque no son muchos los que disrutan cuando alguien se queda sin trabajo, por el motivo que fuere.
A Passarella, a lo mejor, se le reproche más por su pasado que por su presente. Rinoscopía, pelo corto, homofobia, disciplina casi militar en los equipos, escándalo en Bolivia con el corte a Julio Cruz, etc. Hoy es un hombre más abierto y expresivo, indudablemnte.
Pero esta vez quedó encerrado por su propia trampa. Y lo pagó caro.